viernes, febrero 04, 2011

El hombre universal modélico ha sido conocido a través de la mediación del Jesús judío.

Dos enfoque sobre Jesús llamado el Cristo.

Uno de los enfoques sobre Jesús es considerarlo como el hombre universal, el otro, es considerarlo como un judío objetado. El primer enfoque es válido en el sentido de que desde la perspectiva teológico-bíblica todo ser humano es creado a imagen y semejanza de Dios tendiendo como figura modélica a Cristo; partiendo de esto, entonces, todo ser humano varón/mujer tiene relación con Jesucristo.

En el segundo enfoque se toca el punto de la mediación. El hombre universal modélico ha sido conocido a través de la mediación del Jesús judío. La mediación en el conocimiento de Jesús el Cristo es total. Cristo nació dentro del pueblo judío quien se considera tener el conocimiento del Dios Verdadero y ser depositario de la realización de un plan para realizar la redención de los pueblos. Jesús, por su parte, genera otra mediación. Envió a sus apóstoles a predicar la relación con el resucitado. Esa relación a su vez, es mediada a través de la Iglesia que inicialmente se configuró en los cuatro evangelios y posteriormente en la predicación mediada por el Magisterio de la Iglesia y la Tradición eclesial vivenciada, la cual adquiere estatus de ortodoxia.
Es necesario entender la mediación en el conocimiento de Cristo por lo que respecta al efecto de las ideologías de aquellos mediadores y tener así un parámetro para redimensionar el acercamiento que tenemos con Jesús.
Según Martínez Soto (2008), el discurso público está integrado por tres ámbitos de realización: la comunicación intercultural, los aspectos espaciales y la ideología. El término ideología puede enfocarse desde diversas perspectivas que se complementan mutuamente para dar una acepción integradora:

1. En Marx y Engels, la ideología se refiere a la falsa conciencia de la clase trabajadora sobre cuestiones materiales de su existencia; es constituida por creencias tergiversadas, bajo la manipulación de la clase gobernante, las elites y la empresa o los propietarios para los cuales trabaja. Puede ser mezcla de ignorancia, indiferencia, manipulación, obediencia o preocupación por intereses inmediatos, a expensas de intereses estructurales como son los medios de producción o planes, toma de decisiones en forma no-compartida; pero siempre la ideología como instrumento para ocultar el poder y las condiciones reales de la clase trabajadora.

2. En economía, sociología y ciencias sociales, la ideología se refiere a términos relacionados con el sentido común y a creencias que se dan por supuestas en las culturas; para la etnometodología es la base empírica de las prácticas sociales.

3. Desde la perspectiva del análisis crítico del discurso, Fairclough (1995) hace un acercamiento de tipo estructural sobre la ideología en lo que se refiera a su producción, reproducción y difusión a través del discurso y en el discurso. También desde el análisis del discurso, Van Dijk (1999) propone una aproximación cognitivo-social. La propuesta sociocognitiva de Van Dijk (1999) proporciona elementos de análisis más interno y menos estructural sobre el discurso, analiza diversos componentes de la ideología: la conciencia, las creencias o representaciones sociales, el sentido común, los valores, el conocimiento y verdad. Contando con todos estos elementos afirma que el conocimiento expresado por un grupo se convierte en “ideológico” cuando es determinado por falsas creencias, verdades a medias y verdades parcialmente verdaderas que favorecen al grupo.
Los conceptos en un determinado uso del lenguaje serán ideológicos tan pronto se le agregue o quiten dimensiones al concepto, a modo de acomodarlo a los intereses del grupo monitoreando las estructuras conceptuales, y por lo mismo, el significado de las palabras. Dentro de ese contexto, el conocimiento crítico disidente entra en conflicto con el conocimiento ideológico en cuanto a consenso, sentido común y conocimientos culturales compartidos.
El análisis sociocognitivo de la ideología abarca el problema de la verdad objetiva, por lo que Van Dijk (1999) considera la relación entre el conocimiento y el poder. Las diversas definiciones de verdad: teológica, lógico-semántica, pragmático-semántica y las definiciones de consenso o cultural, tienen dimensiones sociales que tienen que ver con el poder, o capacidad de establecer los criterios de verdad.

Por una parte, la verdad objetiva está determinada por quien en la sociedad tiene el poder de definición o determinación de la verdad. Por otra, si esa definición de la verdad se realiza desde minorías específicas, disidentes o individuales son consideradas como creencias, y aún cuando se pruebe que son verdaderas, serán descalificadas o aceptadas como simples opiniones o directamente se les impedirá expresarse, aun cuando pudiera ocurrir, que tales desvíos más tarde sean aceptados como correctos por quien detenta el poder.



Redimensionar el acercamiento discursivo y mediado que tenemos con Jesucristo es necesario. El conocimiento que tenemos de Jesucristo ha sido mediado por todas las personas que han intervenido en nuestra formación cristiana como son: los/las catequistas, los sacerdotes, los propios papás, por lo mismo, como adultos será necesario redimensionar ese acercamiento que hemos tenido de Jesús de Nazaret llamado el Cristo.

Jorge A. Martínez Soto

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